«TVE esta siguiendo a Ezequiel toda la jornada de hoy. Nos despertamos con la cámara en la habitación. Entraron hasta la cocina»…

Es sabido que el periodismo actual sufre una doble crisis (de publicidad y de modelo de negocio) que se está viviendo como un auténtico terremoto en muchas empresas informativas. Nadie tiene la varita mágica para solucionar los dilemas que plantea la compleja convivencia de los medios tradicionales con los digitales. La llegada de Internet a nuestras casas, desde hace poco más de 10 años, ha revolucionado el negocio de la información y ha puesto en alerta a un sector que, hoy más que nunca, está llamado a reinventarse. Toca pensar y hacer. Y para hacer a veces hay que deshacer. Por eso me aventuro a detallar cinco cosas que, en mi opinión, no hay que hacer en el periodismo de papel:
Tengo amigos que aseguran que leen blogs para relajarse, para desconectar, para descomprimir problemas. Bien. Hoy me he acordado especialmente de ellos y por eso retomo un post publicado aquí en abril del 2007. Un post que muestra un vídeo con un mensaje de inmensa fuerza, un discurso muy acertado que sigue dando la vuelta al mundo. Lo confieso: cuando estoy deprimido, cuando estoy de bajón y con los ánimos por los suelos, vuelvo a ver este vídeo de Steve Jobs, presidente de Apple, en un discurso magistral el 12 de junio del 2005 a estudiantes de la Universidad de Stanford (Palo Alto, California). Si eres una mente inquieta dedícale unos minutos de tu acelerado tiempo. Lo agradecerás:
Escribe en su blog el ex ministro Jordi Sevilla:
[...] «lo que queda de legislatura va a resultar inaguantable porque se prefigura como más, mucho más de lo ya visto. Y, así, dos años, porque suceda lo que suceda en las elecciones autonómicas y locales ambos partidos verán confirmada su estrategia frentista e incrementarán la dosis de cara a las generales.Digan lo que digan las encuestas sobre cuál es la opinión de los ciudadanos respecto a la clase política (¿por qué a esas encuestas no se les hace caso?), suceda lo que suceda con la economía mundial y española, pase lo que pase en el resto del mundo –desde el auge de la extrema derecha americana, hasta la conversión de China en el auténtico Imperio del Centro, lo que nos convierte en la periferia de la periferia– nuestros políticos siguen con su matraca, dale que te pego, leña al mono hasta que hable inglés.
Las mismas respuestas, sea cuál sea la pregunta, los mismos eslóganes, vengan a cuento o no, las mismas preocupaciones, las suyas. ¡Y luego se quejan del desafecto de la ciudadanía! Tengo la sensación de que nunca como este año el verano ha sido un parentesis que nos devuelve a donde estábamos justo antes de arrancar: en una mala posición»…
Aunque lo suyo es el ciclismo profesional, le pega realmente bien a esto del 2.0 pedaleando fuerte desde un blog en La Voz de Galicia y desde Facebook. En plena Vuelta a España el corredor del equipo Xacobeo Davíd García Dapena (Marín-Pontevedra, 1977), cuando se baja de su bicicleta, usa a destajo su nuevo iPhone 4 para ofrecernos simpáticos posts, vídeos, fotografías y comentarios sobre lo que se cuece en la ronda española. El lugarteniente del líder del Xacobeo, Ezequiel Mosquera, no para de postear. Aquí, podéis ver un ejemplo de que la blogosfera no ha muerto precisamente, sino que va sobre ruedas:
«TVE esta siguiendo a Ezequiel toda la jornada de hoy. Nos despertamos con la cámara en la habitación. Entraron hasta la cocina»…

Me sumo al Blog Day con estas recomendaciones, cinco blogs que sigo a diario:
► Farrapos de Gaita
► Historias de un optimista
► Abonauta
► El blog de Serantes
► No tiene pérdida
Vaya, ya empezamos a hablar de la chorrada del «síndrome postvacacional», ese gran reportaje periodístico que, junto al serial informativo de la vuelta al cole –con los cálculos del gasto medio por alumno y los sesudos estudios sobre el peso de las mochilas escolares–, nos cautiva cada fin de verano. Rutina, que rima con cansina.
El vídeo es del pasado mes de mayo, por lo que muchos datos se quedan cortos:
El profesor de Edición Periodística Miguel Ángel Jimeno (Universidad de Navarra) me ha informado de un interesante grupo de Facebook al que no he dudado ni un minuto en unirme. Por acertado y más que oportuno. Esta es la breve descripción del grupo: «Hay que dar un paso más en el periodismo digital para que la libertad de expresión no esté por encima del respeto, la responsabilidad y la ética profesional»… Completamente de acuerdo. ¿Te unes?
Más de uno de esos a los que tanto les gusta llevar siempre la contraria dirán que esta iniciativa en la Red no va a cambiar las cosas y que no sirve absolutamente para nada. Como tantas cosas en esta vida, señores. Por encima de todas las acciones inútiles gana por goleada el quedarse de brazos cruzados. Mejor hacer que no dejar hacer. ¿No?
Suerte pues al grupo de Facebook y a ver si entre todos debatimos/luchamos por que impere la templanza y la buena conversación en esta inmensa selva digital que a todos nos atrapa.
Actualización 1
22:06 horas. Este blog retoma la moderación de comentarios y anula la restricción a los usuarios no registrados. Los comentarios vuelven a quedar abiertos por completo, pero serán leidos por el administrador de La Huella Digital antes de publicarse. No se aceptarán aquellos textos cuyo contenido o enlaces sean ajenos al contenido de cada post o tengan tintes difamatorios, vejatorios o insultantes. Los comentarios que incumplan estas normas básicas no serán publicados. Por supuesto, son bienvenidas las opiniones respetuosas, que aporten argumentos y generen más debate.
Actualización 2
23:53 horas. Leo que Manuel Almeida lo deja más que claro: [...] «Quienes insultan, atacan ‘ad hóminem’, descalifican, acusan gratuitamente, menosprecian o trollean a sus anchas, dentro o fuera de la Red, no están en ningún caso amparados por el derecho a la libertad de expresión, ni podemos cuestionar ésta por la acción de aquéllos. Quienes actúan y se manejan de esa manera no sólo se sitúan fuera de sus parámetros, no por encima o por debajo, sino decidida y beligerantemente frente a ella»…
[...] «En una página, a partir de determinado nivel de visibilidad, es imprescindible eliminar trolls babeantes, obsesos que llevan la contraria a todo lo que se expone, argumentos ad hominem, insultos, amenazas, off topics que aprovechan la mínima para llevar el tema a su tejado, spamastroturfing que pretende simular reacciones masivas ocultándose tras varias identidades de manera más o menos sofisticada. Descuidar la gestión de estos temas en función de una presunta libertad mal entendida implica dificultar la comunicación, enrarecer el ambiente, desincentivar la participación más valiosa y terminar favoreciendo la llamada “teoría de las ventanas rotas”»…►► ¿Es posible el diálogo político en la red?, por Enrique Dans